• 22/06/2013
    • Crónica oficial III MiniMAM

    • ¿Cómo se escriben los cuentos? Se empieza por "Érase una vez" y se acaba por "y fueron felices" ¿no? Pues este cuento lo vamos a escribir al revés.

      Érase una vez dos Hadas Madrinas, que fueron felices y comieron perdices porque casi 60 niños llegaron a una meta de una carrera dedicada a ellos que se llamaba MINIMAM. Ocurrió un soleado día 16 de junio. Según iban llegando, con esos rostros felices y combativos, recibían una medalla de MINISHERS. Ser minisher es algo muy importante. Significa que han completado un circuito de montaña, y correr en la montaña es difícil. También tiene mérito no perderse por el sendero y no hacerse daño, y los minishers protagonistas de nuestra historia llegaron sanos, salvos y contentos al arco rojo hinchado que era la META.

      Algunos de ellos, los más rápidos, se subieron al pódium, pero en la opinión de todos, tener valor para tomar la salida y llegar a la meta, ya es ganar. Así que todos fueron de alguna forma, ganadores.

      Todo estaba dispuesto para el bocinazo de salida y detrás de la cinta aguardaban los corredores impacientes mientras les dábamos instrucciones. Primero salieron los Juveniles y Cadetes, los más mayores, sobre las 9 de la mañana. Después de la salida del Cross del Telégrafo y del Maratón Alpino Madrileño. Con ellos iba el escoba Pedro, un gran corredor también, dispuesto a seguir al último del grupo, lo cual es muy difícil porque todos los jóvenes corren muy rápido. Ellos hacían una parte del circuito de los mayores, unos 7,5 km.

      Después salieron los Infantiles y Alevines, con Gabi el escoba espantapájaros. Estos dos grupos recorrieron un circuito de unos 3 km, en el que había de todo: cuestas infernales, senderos entre árboles, un río que cruzar, bajadas técnicas...y todos lo hicieron genial, quizás para que no les diera el espantapájaros con la escoba.

      En el cruce del río les esperaban las Chuches Asadas Angel, sobre la “terraza interior" de las rocas; un cocodrilo voraz y un tiburón guardián, pero ellos estaban concentrados en su carrera y no se dejaron distraer.

      Los últimos en salir fueron nuestros Benjamines. Ellos compartían un trocito del recorrido con el anterior grupo y el cruce del río. Fueron los más diestros cruzándolo y además comieron chuches, toma ya!!!!. El recorrido de los benjamines tenía 2,5 km, muy bonito también, pero un poquito menos difícil. A nuestros "pollitos" les cuidaba un super tigre llamado Justo. Es un tigre poeta, por lo que no es nada temible, y les cuidó con mucha ternura a todos.

      Pero pero...¿qué estaba pasando mientras veníais en coche con vuestros padres a Cercedilla con muchos nervios, después de desayunar? Pues que nosotros los organizadores también estábamos nerviosos preparando todo para vosotros. Repasando las cintas de marcaje de los senderos, que alguna se comió alguna vaca y hubo que reponerla!. También nos colocábamos todos en nuestros puestos mientras ibais llegando. Así todo estaría preparado para la hora de la salida. Para eso, nos levantamos antes de las 5:30 de la mañana!!!

      Y....¿quiénes formábamos el equipo que trabajó para vosotros? Pues mirad, hay muchas personas implicadas. Los primeros son Juanma y Mina, que son los directores de todo lo que allí ocurría toda la mañana. Luego, hay personas responsables de que todo funcione, como Javier Gallego y Oswaldo; y otras que coordinan a todas los amigos que nos ayudan, como Javier Chozas. Luego estamos las Hadas Madrinas Rita y Pilar, que nos hemos encargado de preparar vuestra carrera en especial.

      Y ahora os hablaré de unos seres muy importantes, que son los Voluntarios. Ellos vienen a cuidar de vosotros, para que no os perdáis, para que no os confundáis en los cruces, para ordenaros según llegáis, tomar vuestros tiempos....

      Os los presento. De Pedro, Gabi y Justoya os he hablado: los Escobas Guardianes. En vuestros caminos estaban Manuel, Cristina, Rafa, Paula y Manuela. Todos ellos colocados en lugares donde podíais perderos y os señalaban por dónde ir. En la meta os recibían Fátima y Dori, con mucho cariño. Pedro os tomaba el orden de llegada, y Alejandro os quitaba los imperdibles de los dorsales y los prendía de un pincho para ordenarlos.

      Todos ellos son Ángeles de la Guarda también y les estamos infinitamente agradecidos. Todos los mayores que hemos estado juntos preparando el MiniMam y cuidándoos mientras corríais, formamos un equipo; queremos seguir trabajando juntos para hacerlo mejor cada año y que cada vez os guste más.

      Érase una vez, 60 niños que querían correr por la montaña y se apuntaron a una carrera llamada MiniMAM. Y desde entonces, ya forman parte de su historia, del año 2013 y de muuuuuuuchos años más.

      Muchas gracias pequeños y jóvenes corredores.

      Os esperamos el año que viene y siempre. Y la página de nuestra carrera estará abierta a vosotros para cualquier cosa que nos queráis decir.

      Es vuestra casa y sois como nuestra MiniFamilia!!!