Un español, el extremeño
Pedro José Hernández Sánchez, fue el primero en
cruzar la meta de "Esmara", con casi media hora de
diferencia sobre el segundo clasificado, procedente
de Sudáfrica.
Al contrario que otros
deportistas, que llegaban exhaustos y casi sin poder
caminar a la línea de meta, Hernández acabó muy
fresco y entusiasmado de haber ganado la prueba y
del recibimiento que le brindaron los saharauis al
llegar.
"Se te pone la piel de gallina
cuando llegas, después de una carrera tan dura, y
ves a tanta gente animándote, es espectacular", dijo
a EFE el joven bombero extremeño, que ha ganado ya
varias maratones en Madrid, Galicia y el País Vasco,
pero que participaba por vez primera en la prueba
saharaui.
"La carrera fue muy dura, de
desgaste, no tiene nada que ver con lo que hacemos
en España. Mucho viento y arena, zonas de duna que
cuesta muchísimo correr y luego al final un calor
terrible", explicó mientras recibía emocionado las
felicitaciones del resto de participantes.
El grupo de extremeños que
acudió a la maratón han llevado a cabo recientemente
el proyecto "Reto de la Plata", por el que
recorrieron Extremadura de norte a sur en relevos en
24 horas para recaudar material de donación para el
pueblo saharaui.
"Desde el primer día que
llegas aquí te integras en la población, ves como
viven, intentas hacerte a sus costumbres. Yo invito
a quienes quieran venir a correr aquí, a colaborar
con esta gente, si vienes ya te involucras al verlos
y conocerlos", comentó Pedro José.
Entre los corredores de este
año -con una amplia participación de mujeres- había
154 españoles, un centenar de saharauis, 70
argelinos, 66 italianos, 2 mexicanos y 2 brasileños,
además de otros deportistas de países europeos y
asiáticos.
El mexicano Roberto Liaño, de
54 años, que ha corrido los 42.165 metros
tradicionales de la prueba en el Polo Norte, la
Antártida, Europa, Asia y América, completó hoy en
el Sahara su Grand Slam de maratones en los cinco
continentes, un récord que ostentan sólo unos pocos
elegidos.
Liaño, que salió del
campamento de "El Aiun" enarbolando la bandera
mexicana, comentó a EFE que estaba encantado de
participar en esta prueba, con la que consigue su
objetivo y colabora en ayudar además a los
refugiados saharauis.
El maratón del Sahara
-organizado conjuntamente por una ONG española y
otra italiana- sirve para financiar proyectos de
cooperación en los campamentos saharauis a través de
una cuota de inscripción de al menos 200 euros que
abona cada deportista procedente de los países
desarrollados.
Los deportistas viven durante
su estancia en las jaimas de los campamentos con
familias saharauis, lo que les permite conocer sus
condiciones de vida y su tradicional hospitalidad.
Los saharauis, para quienes el
maratón representa uno de los acontecimientos más
esperados del año, no dejan de sorprenderse al ver
cómo cada edición acude más gente y de países más
diferentes -en algunos casos bien entrados en años-
para correr una distancia nada fácil entre las
dunas, los duros vientos de arena y un calor
sofocante.
Las celebraciones del 32
aniversario de la RASD continuarán mañana con una
carrera de niños y otros festejos en los campos de
refugiados cercanos a Tinduf (Argelia) y el
miércoles tendrán su acto central en la ciudad
"liberada" de Tifariti con la constitución del
Parlamento saharaui.
Tifariti forma parte de la
región de Esmara y está considerada por Marruecos
una "zona tapón", no armada, entre el Sahara
Occidental y las fronteras argelinas, a unos 40
kilómetros al este del muro militar de defensa
construido por el reino magrebí.
El Polisario considera que es
parte del "territorio liberado", pero el Gobierno de
Rabat no lo acepta y la Asociación Sahara Marroquí
(ASM) ha convocado una marcha sobre la ciudad el
próximo 16 de marzo para reivindicar su pertenencia
a Marruecos.
Noticia tomada de
DIARIO METRO