Aunque estaba inscrito desde
el principio , no tenía pensado acudir a la cita
ya que tres semanas antes había participado en la
Cruzatenerife ; cuya crónica no pude escribir por
los motivos anteriormente expuestos. Lo que puedo
decir es que es una prueba preciosa , bien
organizada , con cuatro partes bien
diferenciadas.Una primera: de subida contínua de
22kms desde Guimar hasta el observatorio de Izaña
a 2200m de altura ; una segunda : de ligera
bajada de unos 20kms ; una tercera: de unos 15kms
de toboganes y por último: una bajada con más
desnivel, hasta el pueblo costero de Garachico para
completar los 72kms.
En cuanto a la carrera de Ronda ; una semana
antes decidí reservar una habitación en Olvera ,un precioso
pueblo a 50Kms de Ronda. Los nervios y la climatología prevista
para el día de la carrera se encargaron de que no pudiera
conciliar bien el sueño.
Una vez llegado a Ronda, entré en el estadio
y saludé a algunos compañeros, todos estábamos deseando tomar la
salida, por el frío,y el viento reinante. Amenazaba lluvia y los
pronósticos se cumplieron...
La primera parte de la prueba es bastante
cómoda aunque como siempre intento regular dejándome guiar por el
pulsómetro. Sé que la parte más dura comienza a partir del Km 35 .
Intento mantener un ritmo de 9 a 10 kms por hora. En el km 30,
primer chaparron que me pilla en un tramo por asfalto antes de
enfrentarme a la subida más larga de la carrera; subo ésta ,
andando con mucha calma y la corono sin gran dificultad aún
sabiendo que le desgaste de las ascensiones siempre hace mella. El
siguiente tramo, de unos 10 kms en llano , se hace interminable y
en ese momento empiezo a tener malas sensaciones. No es un
problema de intensidad, más bien lo relaciono con un principio de
hipoglucemia. En estos casos, lo mejor es bajar el ritmo y comer.
Enseguida me recupero y consigo correr a un trote constante
,siempre guiándome por el pulsómetro. Empieza la bajada hacia
Setenil de las Bodegas, que culmina en el km 54. En ese momento
decido parar unos 5 ´ para estirar ya que los descensos, como
todos sabéis , dejan muy tocados los cuádriceps .En las últimas
carreras me encontré mejor en la segunda parte del recorrido y
esperaba que también esta vez fuera así. A continuación , me
junto con un grupito de tres corredores y van pasando los kms
con altibajos que intento subsanar con la ingesta de algún gel.
En la subida que precede a la bajada al cuartel me encuentro
realmente bien , pero no incremento el ritmo; quiero disfrutar y
confío en que esas sensaciones no me abandonarán... En el cuartel
, decido no entrar y proseguir hasta el siguiente avituallamiento
antes de empezar la dura subida a la Ermita. A 20kms de la meta y
ya anocheciendo empieza a diluviar. Paro para buscar el frontal y
el chubasquero, que ya no me quitaré hasta el final . A partir de
ahora teniendo en cuenta la climatología , la poca visibilidad y
lo abrupto del terreno , mi único objetivo es llegar a meta sin
caídas y sin lesiones. La última bajada es muy peligrosa y a pesar
de las precauciones me caigo tres veces en unos 5 kms , el piso
está totalmente embarrado y con muchísimos charcos.Por fín,
inicio la subida a la Alameda y pienso que puedo bajar de las
13h. La última recta es realmente emocionante, y me pongo a
correr. Al final 12h44 de esfuerzoVuelvo a sentirme un
privilegiado.
Un saludo a todos los socios.