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Nuestras Crónicas

Ascensión al Kilimanjaro (ruta Machame. 27 de enero-1 de febrero 2007) por Pedro Rodríguez Gijón


 

El Kilimanjaro es un enorme complejo volcánico situado en el rift africano en el hemisferio Sur, aunque muy cercano al Ecuador. Está formado por tres volcanes. El Shira de 3962 metros al oeste, el Mawenzi de 5192 metros al Este y el Kibo, el enorme cráter que ocupa el centro del complejo y cuyo punto más elevado (Uhuru peak) se eleva a 5895 metros.
 

Hay varias rutas de ascensión. La Machame es la más dura por ser un continuo sube-baja pero también la única que permite una mínima aclimatación. Comienza por el Suroeste, a 1800 metros de altura. Dos días después estás en la base del Shira, a 3800, al Oeste de la cima principal. Se bordea por el Sur y dos días más tarde estás a 4600 metros, al Este de Kibo, en la plataforma situada entre éste y el Mawenzi, desde donde se lanza el ataque a la cima, sin más aclimatación que el haber pasado un rato a una altura de 4650 metros. En total son unos 50 km. de subida y 45 de bajada con 5200 metros de desnivel positivo y 5400 de negativo.

 

El día 26 llegan los otros seis españoles, 3 valencianos (Quique, Nacho y Pascual), uno de Vall d’Uxo (Juanma) otro de Benicarló (Román) y un madrileño (José Luis), con los que compartiría una experiencia única. El grupo no pudo ser mejor. Lo que nos reímos en estos días (y en el posterior) queda para los anales del Kilimanjaro y del hotel que compartimos.

 

Día 27. A las 9.30 viene una furgoneta a buscarnos. Llegamos a Machame Gate (1800 m.). Allí eligen a los porteadores. Nos dicen que vamos a llevar en total 20 personas. Uno de los porteadores es un niño de unos 14 años. Pero luego descubriremos que es de los que llegan primero. Cargan unos 20-25 kg. cada uno entre la espalda y la cabeza.  Suben andando pero bajan siempre corriendo con la carga, si les ve Juanma ficha a alguno. Se sube por un bosque bastante más selvático que el del Meru pero no se ven animales. En 4 horas llegamos al campamento situado a 3000 metros. Como una hora antes de llegar empezó a llover. Me puse el chubasquero pero no el pantalón plástico. Error imperdonable. La lluvia se transforma en diluvio. Llegamos totalmente calados. El campamento es un barrizal.  Al anochecer se despeja y vemos el Kilimanjaro. La etapa ha sido de unos 16 kms. y 1200 metros de desnivel.

 

Día 28. Por la mañana temprano salimos hasta Shira-Cave (3850 metros) donde se instala el campo 2. (llegamos en unas 4 horas) Es un zona feilla. Por la noche decidimos irnos hasta Shira –Hut, refugio al que pone en un cartel que está a media hora. A los guías, que se han ventilado dos petacas de cognac, casi les da algo, nos dicen que los rangers nos pueden disparar pensando que somos animales (con frontales????) Pero al final decidimos pasar por el campamento y ver  al resto de los guiris, todos ya acostados, claro…. La etapa ha sido la más suave, de unos 11 km. y unos 900 de desnivel, siempre para arriba.

 

Día 29. Unos 10 km. subida que se hacen en 4.30 horas y unos 6 de bajada que se hacen en 1.30. La subida se hace pesada hasta llegar a la base del Kilimanjaro, por un paisaje lunar. Llegamos a un collado a 4600 donde hay un resalte vertical (lava tower)  de 4650 metros, Parece imposible de subir pero hay una vía con una trepada nada  complicada. Subimos 5 de nosotros ya que a Román y a Juanma les ha empezado a dar mal de altura y lo están pasando bastante mal. Por cierto cuando íbamos a empezar a subir una rapaz enorme pasa sobre nuestras cabezas. Creo que es un quebrantahuesos, tendré que comprobar si los hay por aquí.  Desde aquí el camino hace una fuerte bajada hasta el barranco (campo 3, a 3950 metros). Zona preciosa.  El paisaje se ha convertido en un río que forma un barranco impresionante y una vegetación espectacular de Lobelias gigantes. En el campamento por la noche hay una visión increíble del Kili con la luna llena.  Enfrente se ve la pared del barranco que hay que subir al día siguiente. Son unos 250 metros verticales de pared, en la parte de arriba se ve una senda en zig-zag pero la primera parte parece imposible de subir. Les digo a los compañeros que Rafa y Enrique me dijeron que aunque parezca imposible hay una senda sin mayores problemas.

 

Día 30. Día duro que se puede dividir en dos partes.

Barranco –campamento Kananga (4050). En este tramo subimos 450 metros y bajamos 350 en unas 3 horas. La subida por la pared del barranco es lo más bonito del recorrido hasta el momento. Increíble que por ahí pasen los porteadores con las cargas en la cabeza. Comemos en Karanga y  con el estómago lleno empezamos la segunda parte: subida hasta Barafu-camp (4640) donde está nevando. La cena es alucinante para ser la noche de ataque: una especie de macarrones con las verduras más picantes que jamás hemos comido. Pedimos ketchup pero ya está la mezcla hecha con el picante. De Karanga a Barafu hemos tardado 2.15 (+600).

 

Día 31. Nos acostamos. Imposible dormir. Diluvia y graniza. Al levantarnos a las 12 vemos que está encapotado y nieva débilmente (es la primera noche en los diez días que llevo que no está despejado).  Los guías se levantan mucho después. Nos traen un café y dos o tres galletas. Empezamos a subir a la 1, cuando todos los demás grupos salieron al menos hace una hora. La primera pendiente es brutal, por roca. Subimos rápido Hemos subido 200 metros unos 30 minutos. Pero aquí empieza una senda en zigzag y el ritmo se ralentiza en exceso. No para de nevar y todo está blanco excepto la senda, de barro. A mí me duele algo la cabeza pero deben ser los nervios de la noche. Jose Luis me pide un ibuprofeno. Debe estar fatal porque es el único que no toma “pirulas”.  No paramos de leer el altímetro, que casi no avanza. Por fin pasamos de los 5000. Me empieza a doler el estómago un poco. Ha parado de nevar y salen las estrellas. A pesar de lo lentos que vamos no paramos de pasar gente. Román empieza a pasarlo mal. Se descuelga y con él se queda un guía. Godfrey, el guía jefe, sigue su lentísimo avance 5 pasitos y parón. 5 pasitos y parón…… La pendiente cada vez es más fuerte. 5500…….Ya no hay senda, solo nieve.  Jose y yo nos hemos adelantado algo. Por detrás los frontales de Román y Juanma se acercan. Han empalmado con el grupo, lo que nos alegra mucho. Última pala de nieve y por fin Stella Point, base del cráter a 5720 metros. Se empieza a hacer de día. Son las 6.10. Es increíble, ha sido pisar Stella Point y empezar a tener nauseas. Hacemos un par de fotos de todo el grupo.  Me quito las manoplas y tras las fotos me pongo los guantes de alpinismo encima de los de seda. Craso error, con el frío casi no me entran. Tengo los dedos congelados. Veo que Jose ha tirado solo para arriba y le sigo. Godfrey se viene con nosotros. Se pasa por una cresta cimera de nieve muy dura con bastante pendiente a los lados pero es muy ancha. Empieza a nevar otra vez. Hace frío y hay niebla. A la izquierda y bastante abajo se dejan ver de vez en cuando unos glaciares de espesor enorme, yo creo que deben tener 50 metros de altura. Nos habían dicho hora y media pero en 45 minutos veo la cima. Me emociono mucho. Miro atrás, pegado a mí viene Quique y detrás Godfrey. Un poco más atrás Nacho que se ha recuperado muy bien. Al llegar saco la máquina. Nacho me hace foto y luego yo se la hago a ellos. Godfrey nos hace una a los tres. En esto vemos llegar entre la nieve y la niebla  a Jose. Nos hacemos una foto los dos y otra los cuatro e iniciamos el descenso. Pensábamos que el resto del grupo no iba a subir pero nos da una gran alegría el cruzarnos con Román que sube vacilando con un japonés. Al rato Juanma  y después Pascual. Todos vamos a hacer cima¡¡¡¡¡

Llegamos a  Stella Point en menos de media hora. Yo me encuentro mal y quiero bajar más rápido. Godfrey también quiere bajar más, luego nos contaría que le dolía tanto la cabeza como a mí. Hay mucha pendiente. Luego descubriremos que la senda por la que se baja no es la misma que subimos, ésta es más recta y no hace zigzag. Parece que por fin empieza a desaparecer la nieve de la senda, por lo menos no está tan resbaladiza.  Bajamos muy muy rápido, casi corriendo. Paramos cuando las piernas parece que ya no pueden más y no más de un par de minutos.  Nunca se acaba la bajada. Por fin se llega a una cota donde se empieza a estar sin frío. Hacemos fotos, yo pocas, no tengo ganas de sacar la máquina. Nacho y Jose empiezan a hacer fotos y se quedan atrás. Por fin se ve el campamento, está nevado. Ahora si hago una foto. Bajamos la última rampa fuerte de roca. Llego al campamento con Godfrey. Nos esperan con un zumo. Si la subida había llevado 6 horas la bajada se ha hecho en 2.20. Enseguida llega Quique. Me meto en la tienda. Me encuentro fatal. Tengo la cara ardiendo pero si salgo de la tienda me hielo. Vuelvo adentro y me tumbo encima del saco Intento dormirme pero no puedo. Me duele muchísimo la cabeza y no respiro bien. Pongo un mensaje a Concha y otro a Yoli. Les digo que hemos hecho cima y que estoy hecho polvo pero feliz. Me tomo un nolotil y parece que me adormilo. Oigo que Pascual no ha llegado. Cuando llega nos quedamos tranquilos, dice que en la bajada no podía respirar. Me adormilo otra vez. El guía llama a la tienda, no se cuanto ha pasado pero dice que vamos a tomar una sopa y para abajo. Me tomo media sopa a la fuerza a ver si me recompongo. Tengo que hacer el saco y la mochila y no se si voy a poder con el dolor de cabeza. Sin embargo parece que me duele algo menos y lo hago. Mi porteador me coge el saco y desaparece. Empezamos a bajar otros 1500 metros. Según bajamos me voy encontrando mejor. En tres horas llegamos al campo Mzenwa, a 3100. Y empieza la fiestuqui: cervezas a tres dólares y cachondeo.

 

Día 1. Descenso hasta la puerta de salida, a 1600 metros en 2.30 horas por un paisaje de retamas muy parecido a nuestro bosque mediterráneo al principio y selvático con monos en el tramo más bajo. Al hotel, una noche de juerga  y para casa…


 

 


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