Es una pena estar de
vuelta... pero realmente es lo bonito, volver y poder
contarlo.
Pues hemos logrado todo lo propuesto, todas las
ascensiones! pero lo más importante hemos conocido un
país que por prejuicios tenemos descartado y merece la
pena.
Después de mi último mail ascendimos el Ilinizas Norte
de 5.126m y sin mucha dificultad, descendimos y nos
alojamos en la Hacienda la Cienega www.geocities.com/haciendaec/index.html ... lugar sacado de
un sueño. En ella residieron los Maenza familia española
muy importante durante la etapa colonial en toda
Sudamerica, a finales del siglo XVIII se hospedaron en
ella varias eminencias para estudiar la última erupción
del Cotopaxi (por cierto están esperando a que vuelva a
ocurrir) y en esta hacienda se urdió la independencia de
Ecuador.
Al día siguiente no teníamos ninguna ascensión por lo
que cogimos el jeep y nos dimos una vuelta por el
interior de Ecuador y del prefecto de Cotopaxi. Lo
primero que hicimos fue visitar el mercado de Saquisili,
lugar de intercambio de ganadería entre las distintas
aldeas de las montañas, luego en había un pequeño
mercado artesanal que complacía la sed de regateo de
muchos turistas! continuamos nuestra ruta con el jeep y
nos dirigimos al cráter del Volcán Quilatoa. Un cráter
relleno con un lago de aguas verdosas. Nuestro afán
aventurero nos llevó a introducirnos más en las montañas
y por caminos poco usuales recorrimos unos 200Km entre
pequeñas aldeas. Pudimos comprobar como Ecuador es uno
de los países con más escolarización del mundo. En todas
las aldeas había un colegio más grande que ellas mismas
y como todos los niños iban uniformados a estas.
Regresamos por la noche al Albergue de montaña de Cuello
de Luna ya a la entrada del Parque Nacional del
Cotopaxi.
El Cotopaxi estaba oculto entre las nubes, pero a medida
que nos íbamos acercando este se iba despejando y nos
permitía comprobar que su belleza de libro era real, un
cono perfecto cubierto por nieve que esa misma noche
queríamos conquistar. Aparcamos el coche a escasa media
hora del refugio Jose Ribas donde íbamos a pasar unas
horas antes de empezar a andar. Antes de acostarnos
pudimos disfrutar de la visita de3 lobos de Estepa que
querían algo de nuestras sobras...jejejee ingenuos.
Empezamos a andar a las 00:55
aproximadamente, era una noche despejado y con luna
llena y la temperatura bajaba de los 0 grados pero no
muy acusadamente. La primera hora se camina por un
sendero cogiendo altura hasta que se llega al glaciar
donde nos encordamos y nos pusimos nuestros cacharros.
Durante dos horas estuvimos andando por una pendiente
constante de 50º hasta que llegamos a un descansillo, a
la conocida pared de Yanasacha que superamos
verticalmente por una rampa eterna de unos 50º hasta que
tenemos que atravesar Yanasacha por encima para poder
llegar a la cumbre del Cotopaxi de 5.897maproximadamente
a las 0600 y disfrutar de uno de los amaneceres más
hermosos que he visto... probablemente los colores
estaban influenciados por el sulfuro que despedía el
cráter de 800m del Cotopaxi...
Una vez terminada la primera gran ascensión nos
dirigimos a Baños www.baniosadn.com.ecun pueblecito con muchísimos
atractivos como: sus termas, la selva y el palio de
diablo, las discotecas, los bares, las turistas, la
comida... mucho atractivos. Destacaremos pues sus aguas
termales y medicinales así como su situación a los pies
del volcán ACTIVÍSIMO Tungurahua que nos deleitó con
varias explosiones... el día que marchamos rebosaba lava
que descendía por su laderas lentamente. En esta zona
pudimos descansar para poder ascender el Chimborazo con
mayor facilidad...
última aventura: El Chimborazo. Almorzamos camino del
Chimborazo en Ambato, considerado el centro de Ecuador
es una de las ciudades comerciales más importantes de la
zona. Continuamos en el coche hasta Riobamba, ciudad
colonial a los pies del Chimborazo y cercano al
Tungurahua... Decir que el Tungurahua estaba
continuamente echando ceniza y se notaba hasta en esta
ciudad... Llegamos al aparcamiento del coche a la 17 en
Refugio Hnos Carrel, por el camino pudimos disfrutar de
un animal peculiar, la Vicuña, una llama asilvestrada
con un porte muy sensual... Desde el refugio caminamos
atravesando un improvisado cementerio de montañeros
caídos intentando ascender el Chimborazo hasta llegar al
Refugio Whymper. Cenamos algo y nos echamos una siesta
hasta las 2245 que nos levantamos para empezar a caminar
a las 2345 como ocurrió. El empezar tan temprano no es
por otro motivo que por seguridad, es interesante
comenzar el descenso siempre antes de las 08 de la
mañana para poder ir seguros atravesando l os glaciares
debido a sus grietas ocultas.
La ruta elegida iba ser la
conocida como el Castillo atravesando el corredor de 70ª
hasta la Arista y luego la Directísima que nos llevaría
hasta la cumbre sin rodear subiendo la Ventimilla y la
cumbre Whymper de 6.310m. A esta tras sufrir mucho
llegamos a las 0700 de la mañana y desde la horrible
cumbre, más parecida a un campo de futbol, se podía
observar todo Ecuador en día despejado. Tampoco pudimos
disfrutar mucho de la cumbre ya que a los -15ºC había
que añadirles el viento que producía una sensación
térmica realmente escalofriante. El descenso lento pero
seguro.
Una vez abajo cogimos el coche y para Quito, donde
preparamos las cosas y cenamos comida típica por fin!
Yocene CUY (cobaya o conejo de indias... que sabía a
pollo) y el resto Ceviches (Sopas raras) y peces como
Corvina y Pargo.
Conclusión del viaje: Hay que volver a Ecuador no solo
por las montañas como el Cayambe, Antisana y el Altar,
sino por su gente y costumbres.