La empresa no resultaba fácil y muchos la tacharon de
inviable. Sin embargo, cada metro de recorrido tenía un por
qué estratégico y casi artístico. Aquel año, era 1997, 150
atrevidos corredores demostraron que no hay caminos
imposibles para las zapatillas. Y así, edición tras edición
el MAM fue fraguando su fama de Maratón Alpino apto solo
para soñadores-incombustibles. Ése había sido el propósito
de quienes lo maquinamos: ofrecer un maratón tan duro y tan
bello que quienes lo corrieran estuviesen orgullosos de su
logro.
Según los años pasaban el MAM fue
referente para otras organizaciones y nuevos maratones. Como
sabéis el MAM ha sido Campeonato y Copa de España de
Carreras de Montaña y Copa del Mundo. Un magnífico currículo
del que organizadores, colaboradores, voluntarios y
corredores somos responsables. Pero no sería justo recordar
que habíamos aprendido mucho de las carreras de montaña que
ya se celebraban en la Comunidad de Madrid, organizadas
principalmente por la RSEA Peñalara, los pioneros, y el
Grupo de Montaña del Banco de España.
En fin, por mis palabras notareis que
el MAM es algo muy querido por mi… Tan querido que cuando ha
llegado el momento de separarnos la cuesta se hace más dura
que el famoso Tubo de Cabezas en plena carrera. Pero así es,
mi historia de amor con el MAM toca a su fin. Diferentes
motivos, todos veniales, me llevan a tomar la decisión de
dejar su organización. Sin embargo, a pesar del nudo en la
garganta que supone dejar algo tan querido, estoy satisfecho
porque Juan Manuel Agejas sigue adelante en la organización
para seguir ofreciendo esta maravillosa carrera a cuantos
quieran ponerse a prueba en la Sierra de Guadarrama,
llenando sus ojos de belleza natural.
A todos los que de alguna manera se
sientan mencionados en esta despedida, os animo a seguir
apoyando el Maratón Alpino Madrileño, nacido de la
creatividad, la voluntad y la audacia de unos soñadores. Y
hecho realidad por cuantos voluntarios y corredores habéis
sido protagonistas en sus senderos y cumbres… y los que lo
seréis en futuras ediciones.
En fin, a pocos días de la celebración
del MAM 07 he querido hacer pública la noticia de mi
dimisión de la organización del Maratón Alpino Madrileño y
del Cross Alpino del Telégrafo (conocida por los más
allegados hace unos meses) y por añadidura de la Presidencia
del Club Tierra Trágame. De corazón os deseo toda la suerte
a los que continuáis en la Junta Directiva. Aunque, os
aviso, seguiré haciendo mucho ruido como un socio más del
club.
Por último, quiero manifestar mi
sincera gratitud a cuantos habéis sido parte del Maratón
Alpino Madrileño por regalarme tantas aventuras y
satisfacciones en estos diez años de apasionado romance
atlético-alpino. ¡Sois fantásticos!
¡Nos vemos en el monte!...
Miguel Caselles