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El día 29 de julio se dio la voz de salida, tras guardar un
minuto de silencio en memoria de nuestro compañero Fernando
García, a la primera edición de la Xtreme Trail por la
Montaña Central de Asturias, organizada por ADECOM, por la
Asociación Cultural y Recreativa Trubia y por la Federación
de Montaña del Principado de Asturias, con un recorrido
entre Branillín (Estación de esquí de Pajares) hasta la
localidad asturiana de Trubia, que dista pocos kilómetros de
Oviedo. Un trazado que tras varios ajustes en las jornadas
anteriores quedó fijado en 83 kilómetros con un desnivel
positivo de 3.500 metros y negativo de 4000 metros, en el
que se podía correr por gran parte de sus tramos.
Un total de 26 corredores que cenamos y dormimos en el
albergue Toribión, tomamos la salida a las 6:00 de la
madrugada con el cielo completamente despejado y una
temperatura que ya rondaba los 15 grados, calor que iría
lógicamente en aumento y que pondría dificultades añadidas a
la orografía del terreno para poder cubrir la distancia en
las 12 horas que estimó la organización como cierre del
control de meta. Límite que según se iba desarrollando la
prueba fue aumentado de manera que todos los que no
abandonasen en algún control intermedio pudiesen entrar en
meta y en clasificación.
Los avituallamientos fueron alternos de líquidos y líquidos
más sólidos en un total de 10. Isotónicos, agua, barritas,
fruta e incluso bocadillines de jamon y queso por si
apetecía. Alguno incluso casi al final te quería ofrecer
sidra pero mejor dejarlo ya para la línea de meta. ¡con un
buen brindis por todos!
Pasaríamos por lugares tan conocidos por los montañeros
leoneses y astures como el Negrón, Ubiña, el Meicín, la
Cobertoria, la Sierra del Aramo, Angliru, y desde allí a
Peñerudes, Siones y Trubia, donde entramos en meta 16
participantes con tiempos que van desde las 9:28:00 de
Salvador Calvo hasta las 13:42:00 de los últimos.
La primera mitad de la prueba, hasta el Puerto de la
Cobertoria, es la que mayores desniveles presenta. Pero los
descensos no son excesivamente técnicos salvo en el caso,
quizás, de El Negrón. La mayor parte de la prueba discurre
por sendas e incluso algún tramo de pista. Lo peor casi en
esta primera parte, además de lo que va azotando el calor,
las cotoyas que como alfileres te van pinchando
continuamente hasta que se llega a La Cobertoria.
En este punto se unían al trazado los 17 corredores que
habían partido a las 10 de la mañana de Lindes para efectuar
el recorrido de 53 kilómetros que unen esta localidad con
Trubia. Ellos ya llegaban aquí con aproximadamente once
kilómetros de asfalto en ascensión hasta el Puerto.
A partir de aquí viendo el perfil nos las prometíamos más
fáciles. No contábamos con que el terreno es un contínuo
sube-baja, que unidos a los 500 metros de subida al Angliru
van minando las fuerzas si no se han sabido retener en la
primera parte. Desde el Angliru lo que se promete bajada
continúa siendo ascensos cortos pero costosos. Eso sí, ver
el mar, las nubes debajo, los bosques desde esas alturas
ayudaban a continuar. Unas bajadas muy técnicas, con la
caliza en canto, piedra suelta y zigzag en alguna canal
hacían extremar precauciones.
Y mucho barro. Al principio con cuidado para evitar llevar
más peso en las zapatillas. Al final ya todo da igual porque
te pesa hasta el alma. Pero vas alcanzando avituallamientos,
vas notando que te acercas al final y, no sabes por qué,
trotas hasta cuesta arriba, como si el cuerpo ya se hubiese
adaptado.
Se consumen los últimos kilómetros rememorando la jornada,
situándote en la salida en Branillín, cuando las estrellas
tanto lucían. Hasta que después de una larguísima recta
aparece la meta. Una meta que no es más que un instante que
perdura para siempre.
Para la próxima edición dos posibilidades. Repetir trazado
hasta Trubia o llegar hasta Candás ¿Quíen sabe?
Las clasificaciones:
http://www.gmensidesa.com/pdf/MONTANA_CENTRAL_ASTURIAS_CLASIFICACION.pdf
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