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Nuestras Crónicas

III Travesera Integral Picos de Europa por Antonio Cámara

Antonio Cámara

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Si hay una prueba que destaque como reina en las montañas españolas es ésta que se celebra en los Picos de Europa, en la que se atraviesan los tres macizos en el mínimo tiempo posible. Ya se tienen noticias de anteriores travesías incluyendo las ascensiones a la mayor altura de cada macizo en tiempos escalofriantes, que oscilaban entre las 30 y las 18 horas. En este caso las cumbres se dejan para el retorno de los participantes de una manera más sosegada y se plantea el reto de cubrir la distancia de más de 50 kilómetros y 10.000 metros de desnivel acumulado que hay desde las Vegas de Enol hasta Sotres con el siguiente itinerario: Jou de los Asturianos, Jou Santu, Mesones, Canal de Dobresengos, Horcada de Caín, Urriello, Canal de la Celada, Collada Bonita, Valle de las Moñetas, Vegas de Sotres, Canal del Jidiellu, Valdominguero, Casetón de Andara y finalización en Sotres.

Todo ello en un tiempo máximo de 18 horas. Que consiguieron realizar en su totalidad cincuenta y tres de los setenta y seis participantes que salimos a las 5:00 de la madrugada bajo un cielo estrellado y una temperatura que ya nos hacía pensar en lo que íbamos a tener que beber para combatir el calor durante la jornada.

El ascenso hasta el Jou Santu se hace todavía con los frontales encendidos, aunque este año se notó que estábamos en fechas donde las noches son cortas y no hubo que gastar mucha batería para alumbrarnos. Estar otra vez al pie de la Peña Santa ya era una inyección de fuerzas para afrontar la salida al Boquete y el vertiginoso descenso por Mesones, donde incluso está prohibido correr en los dos sedos.

Una vez respuestos en Caín emprendemos la ascensión por la Canal de Dobresengos, que si bien no tiene dificultad en su camino salvo la atención que requieren las dos trepadas por los sedos que encontramos, sí ofrece unas vistas cada vez que miras lo recorrido que te hace, en algunos puntos, sentirte más formando parte del aire que de la piedra. Una vez que te ves en el Hoyo Grande Cimero no debes confiarte pues queda aún la ascensión a la Horcada de Caín. Ya no te acuerdas de qué desayunaste cuando terminas de encaramarte y ver por fin el Picu ¡aunque todavía te queda un buen rato para llegar a él!.

Nuevo avituallamiento en el refugio y descanso. Aquí algunos abandonos. Ya es un triunfo haber llegado hasta aquí, así que a deleitarse con las paredes del Urriello, a reponerse y a descender por la senda hasta el Collado Pandébano y de ahí a Sotres, donde puedes ver a los que van llegando. El resto, a reemprender el camino. Queda una subidita hasta la Collada Bonita donde la organización dispone cuerdas fijas a las que te agarras hasta con los dientes. La piedra desmenuzada te hace retroceder a cada paso pero, sin resuello, terminas alcanzando la collada desde donde se consigue ver todo el Valle de las Moñetas, ese valle eterno en su descenso donde es dificil que queden fuerzas ya ni para trotar. Sendas entre simas que son, como en otros tantos lugares de los Picos de Europa, el paraiso de los espeleólogos.

Por fin se alcanza el siguiente avituallamiento en las Vegas de Sotres. Alguno ya no sabe qué ingerir para afrontar lo que queda. Bienvenidos son los líquidos y sólidos que aporta la organización y también algúna animadora como nuestra Charo y el amigo Eladio, que además de fuerzas morales aportan bocadillos de jamon y queso que harán las delicias de más de un participante. Aquí más abandonos. La montaña no da tregua.

Y a seguir, que la subida por la Canal del Jidiellu es de las que al terminar te entra la risa. Y es que ya son muchos los kilómetros recorridos. Alcanzar el Collado de Valdominguero y tumbarse, y quizás desear que los ángeles te eleven y te transporten hasta Sotres. Pero, aunque todavía hay que trotar y llegar, empiezas a intuir que has triunfado.

En meta, los que dejamos la prueba en el Urriello, vamos viendo llegar a los campeones que la completan. Exhaustos en muchos casos, emocionados por el esfuerzo en otros. Nosotros admirándoles, como a seres transformados que seguro que ya son distintos de cuando salieron de Enol.

El primero Salvador Calvo, en 9:24:32. El último, César Fernández, en 18:03:16. Todo un mundo en una prueba. Una nimiedad en la existencia de cada uno. Este año tomaron la salida cinco mujeres, de las cuales cuatro consiguieron finalizar la prueba, Marta González García, la primera de ellas, con un tiempo de 14:40:18. Nuestros compañeros Ricardo Zamarrón (Richar), con 16:12:10, y Antonio Abad (Caño), con 17:18:29 nos enseñaron una vez más cómo afrontar pruebas de este tipo y llegar a tiempo para cenar.

Clasificaciones:
http://www.gmensidesa.com/pdf/TRAVESERA_2006_CLASIFICACION_CATEGORIAS.pdf
http://www.gmensidesa.com/pdf/TRAVESERA_2006_CLASIFICACION_GENERAL.pdf

 


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